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BIOLOGÍA
Ciclo vital. Los adultos pueden desplazarse mediante el vuelo
y también son buenos trepadores desde el suelo hasta las copas
de las palmeras. El insecto coloniza un gran número de especies
de palmeras. En los países de origen vive en Cocos, Elaeis,
Metroxylon y Phoenix. Sin embargo, en la Peninsula
Ibérica destaca por los ataques a Phoenix canariensis,
Phoenix dactylifera y Washingtonia spp. La hembra
deposita entre 300 - 500 huevos aislados en una galería perforada
en las heridas recientes de la base de las hojas y en los tejidos
blandos del centro de la corona de la palmera.
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Detalle
de larva.Foto:
©Xavier Canyelles
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La
larva sufre 5 - 9 estadios de crecimiento. Vive en el interior
de la médula húmeda de la palmera, que también le sirve de alimento,
hasta lograr un tamaño de 3 - 5 cm. Inicialmente tiene un color
blanco-crema que antes de pupar se vuelve más oscuro. Pueden hacer
galerías de más de 1 metro de longitud. Pupan en la base de las
hojas, en el interior de estas o afuera, protegidas dentro un
capullo ovalado de 4 - 6 cm elaborado a partir de fibras de la
propia palmera. Cuando se alojan en palmeras jóvenes las larvas
pupan en el suelo.
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Larvas
en estado avanzado. Fijaros que son ápodas (sin patas).Foto:
©Xavier Canyelles
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En
el Mediterráneo Occidental el ciclo completo tiene una duración
entre 3 y 4 meses. Los adultos son de hábito sedentario y no suelen
abandonar la palmera en la que se han desarrollado mientras exista
tejido vegetal como alimento.
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Capullo
donde la larva crisalida.
Foto:
©Xavier Canyelles
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Los
adultos realizan vuelos mediante los cuales colonizan otras palmeras,
mostrando preferencia por aquellas que están enfermas, que presentan
heridas o que están debilitadas por haber sido transplantadas
recientemente.
Asimismo,
la actividad de los insectos ya instalados en el ejemplar emite
unas sustancias que atraen a otros individuos, lo que explica
su carácter gregario.
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Ejemplar
adulto. Foto:
©Diego Olmo
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